Las actividades manuales en una residencia

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Las actividades manuales en una residencia

Las actividades manuales en una residencia sirven para estimular el intelecto y mejorar la salud general. En el artículo te ofrecemos algunas claves.

¿Por qué hacer actividades manuales?

En las residencias de la Tercera Edad se realizan varias actividades manuales. La complejidad es variable, de manera que cada residente puede hacer la actividad que mejor se adapte a sus características.

Por un lado, este tipo de actividades permiten mejorar la memoria. En los casos de demencias, este aspecto es fundamental porque se retrasa el deterioro cognitivo. Son muchos los facultativos que recomiendan estas actividades para mantener el estado general del residente. Por este motivo, las manualidades más sencillas son útiles para las personas que tienen problemas cognitivos o de psicomotricidad.

En segundo lugar, las manualidades son una oportunidad para desarrollar una afición. No en vano, hay que recordar que algunas de las actividades que se proponen requieren de una cierta complejidad. Esto sucede con el ganchillo o la pintura. Las residencias de la Tercera Edad imparten talleres de cerámica u otras actividades para aquellas personas que tengan condiciones.

Finalmente, conviene destacar que una actividad manual facilita la socialización entre los residentes. Esta es una manera de hacer amigos y sentirse mejor. En la Tercera Edad, el riesgo de estar solo es elevado y las residencias organizan estas actividades también como pretexto para que los residentes conozcan gente.

¿Qué condiciones son necesarias para realizar manualidades?

Las manualidades tienen una serie de requisitos. Como principio general, hay que adaptar el nivel de aprendizaje a las capacidades de cada residente.

Por ejemplo, una persona con alzhéimer solo debería hacer manualidades sencillas. Recortar cartones, hacer puzzles o pegar trozos son las alternativas más utilizadas. La sencillez es en este caso una manera de mantener las capacidades cognitivas. En la Tercera Edad, es importante para no tener problemas.

En el caso de las personas con plenitud de facultades, podemos optar por otras alternativas más complejas. La cerámica es una posibilidad interesante, dado que es una manera de adquirir una nueva habilidad. Pintar es otra posibilidad, sobre todo para las personas que ya tuviesen conocimiento.

Finalmente, y aunque sea de perogrullo, hay que recordar que las manualidades tienen que poder realizarse. De nada sirve plantear desafíos complicados si luego no se van a ejecutar.

Conclusión

Si quieres ir a una residencia de la Tercera Edad, es importante que cuente con un programa de actividades manuales y talleres. Este es el motivo por el que va a resultar muy útil para mantenerte en plena forma y ampliar relaciones.

En Palau de Can Sunyer contamos con un equipo profesional de animadores y psicólogos. Estamos seguros de que marcamos la diferencia porque disponemos de todos los medios necesarios para que no tengas problemas. Las actividades manuales son una buena oportunidad para tener una mejor estancia y una salud plena.

Te animamos a que nos contactes si buscas una residencia con todas las comodidades en Montserrat. Estamos convencidos de que, tanto si vas solo como si tienes un ser querido, estarás a gusto.

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