Deshidratación en ancianos: ¿qué debo saber?

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Deshidratación en ancianos: ¿qué debo saber?

Consumir agua es fundamental para mantener un buen estado de salud. Por esta razón, reconocer los síntomas de la deshidratación en ancianos es esencial para evitar ciertos problemas. En este caso, hay que consumir una cantidad de agua suficiente de forma diaria. En las personas de la tercera edad se le recomienda hacer una ingesta de 2 litros de agua al día, aunque muy a menudo esto no se lleva a la práctica. Con lo cual, este hecho, puede provocar una deshidratación en el anciano.

En el artículo, encontrarás toda la información necesaria sobre la deshidratación en personas mayores. ¡Allá vamos!

Causas de la deshidratación en ancianos

En la vejez es muy habitual deshidratarse de forma más frecuente. Las causas pueden ser distintas pero algunas de ellas son las que te presentamos a continuación:

Reducción del agua corporal

A medida que envejecemos, se aumenta la grasa corporal y, con ello, se reduce la masa muscular produciendo así una disminución del líquido.

Disminución de la sensación de sed

También, es muy normal que en la vejez la sensación de sed vaya disminuyendo. Esto conlleva que se ingiera menos líquido. No obstante, debemos tenerlo muy en cuenta y beber agua aunque no se tenga sed.

Otros factores

Existen otros factores de riesgo aparte de los comentados anteriormente. Son los siguientes:

  • Disminución de la movilidad
  • Aparición de problemas en la visión, gusto y olfato
  • Problemas en la comunicación por desarrollar algún problema cognitivo
  • Miedo a la incontinencia

¿Cómo sabemos si nuestro mayor está deshidratado?

Para saber si una persona mayor está deshidratada te explicamos algunos de los síntomas de la deshidratación que debes tener en cuenta. Además, te los especificamos según la gravedad de la deshidratación:

  • Leve: dolor de cabeza, fatiga, cansancio, somnolencia.
  • Moderada: aumento del ritmo cardíaco, disminución de la cantidad de orina, falta de elasticidad de la piel.
  • Severa: falta de orina, respiración acelerada, alteración mental, piel fría y húmeda.

Como puedes ver ingerir agua es muy importante. Es la mejor manera para evitar la deshidratación en ancianos. Además, cuando una persona está enferma o los días son muy calurosos, por ejemplo en verano, la mejor recomendación que os podemos dar es no prescindir de tomar agua.

¿Qué hacer ante una deshidratación en la persona mayor?

Si te has encontrado en una situación donde el anciano tiene los síntomas de una deshidratación, un buen procedimiento para tratarla sería la hidratación oral. En esta, se aporta líquidos con diferentes niveles de sales que ayudaran a mantener el nivel de líquidos del metabolismo.

Ahora ya tienes más información sobre la deshidratación en ancianos. Esperamos que el artículo te haya servido de ayuda. En cualquier caso, te recomendamos principalmente que si aparecen estos síntomas acudas a un especialista.

Si tienes cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

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