Hacer ejercicio en las residencias de la Tercera Edad

Fer exercici a les residèncias de la Tercera Edat

Hacer ejercicio en las residencias de la Tercera Edad

El ejercicio en la Tercera Edad es posible y las residencias cuentan con lugares especializados. Te explicamos con más detalle cómo puedes mejorar tu salud o mejorar la de tus seres queridos.

Ejercicio en las residencias

Nunca es tarde para la actividad física, siempre y cuando estés en condiciones. El principal aspecto a destacar es que, para no tener problemas, deberías adaptarte a las necesidades de cada caso.

Por ejemplo, una persona que tenga problemas de movilidad no podrá correr. Ahora bien, quizás si puede realizar otro tipo de movimientos. Este es el motivo por el que las residencias de la Tercera Edad cuentan con gimnasios. Las infraestructuras especializadas tienen todos los aparatos necesarios para ejercicios de mantenimiento, tonificación o recuperación. De esta forma, el problema no estará en la falta de infraestructuras.

Por otra parte, hemos de destacar que en la residencia contamos con fisioterapeutas. Un profesional cualificado es imprescindible para guiar determinados procesos, sobre todo en personas dementes o con falta de movilidad. En algunos casos, la persona padece enfermedades y hay que realizar un trabajo de supervisión.

En consecuencia, si el residente cuenta con la supervisión adecuada por un profesional, no habrá ningún problema.

Los beneficios en las residencias de la Tercera Edad

El principal beneficio de practicar ejercicio en las residencias es preventivo. No en vano, la actividad física te permite mantener tono muscular y retrasar el envejecimiento. Esta circunstancia va a favorecer, a medio plazo, la conservación de la salud. Una persona de edad que realice este tipo de actividad retrasa el envejecimiento celular. Por esta razón, cada vez son más las personas que hacen deporte, dentro de sus posibilidades.

Otro de los beneficios de realizar ejercicio es el tratamiento de determinadas dolencias. Por ejemplo, la sarcopenia o la recuperación en traumatismos. Otras muchas enfermedades también pueden tratarse, siempre y cuando tengas las pautas indicadas por un especialista. Realizar actividad física regular en estos casos no se convierte en una ventaja, sino en una necesidad.

Finalmente, hay que señalar que la actividad física ayuda a estar mejor. La liberación de endorfinas asociada al ejercicio permiten que la persona esté mejor en su día a día. Además, no has de dedicar demasiado tiempo; con una hora de actividad física diaria, notarás la diferencia. Este elemento es fundamental y, por eso, los psicólogos la recomiendan.

Conclusión

Realizar ejercicio es beneficioso por muchos motivos. Si a ello le añadimos que las residencias tienen todo lo necesario para practicarlo sin tener que desplazarse, mejor que mejor.

En Palau de Can Sunyer nuestro objetivo es dar facilidades a los residentes para que su estancia sea agradable. Si quieres ir a una residencia o tienes a un ser querido dependiente, te podemos ayudar. Afortunadamente, hoy las residencias de la Tercera Edad tienen una dotación de servicios muy completa. Contamos con instalaciones de última generación y un equipo de profesionales cualificados.

Te animamos a que contactes con nosotros para conocer todos los servicios disponibles. Estamos seguros de que te podemos ayudar a ti y a tus familiares.

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