Cómo evitar la soledad en la vejez

Cómo evitar la soledad en la vejez

Cómo evitar la soledad en la vejez

Cuando la vejez llega, hay muchos pensamientos negativos que vienen con ella. Es normal sentirse deprimido, poco útil, cansado, dolorido o incluso puede que la persona haya perdido a su cónyuge o a algún hijo y sentirse solo. ¿Cómo se puede evitar la soledad en la vejez y con ello alejar el resto de sentimientos que no benefician en nada?

Cuando la soledad llega

Al alcanzar la tercera edad, las personas han dedicado su vida a otros: su cónyuge, sus hijos, sus nietos… Sin embargo, con el paso del tiempo, es posible que algunos de estos se hayan ido, y que el resto tengan su vida y no puedan dedicar tanto tiempo como les gustaría a sus queridos mayores.

A veces, podemos dar por sentado que están bien, especialmente si pueden valerse por sí mismos y tienen hobbies u ocupaciones. Pero no nos engañemos, se sienten solos. Y esta soledad puede traer consigo tristeza e incluso depresión. ¿Qué podemos hacer para ayudarles?

Es importante que los familiares más cercanos tengan pequeños detalles con ellos. Es posible que con la vida tan ajetreada que llevamos no podamos ir todos los días a verles, pero una llamada, una pequeña nota bajo la puerta, invitarlos a casa a comer o sacarlos a dar un paseo, son pequeños gestos que los hará sentirse queridos y valiosos.

También podemos investigar qué actividades hay para los mayores donde vivimos como excursiones del imserso, talleres gratuitos, exposiciones para jubilados, etc. Para nosotros es fácil hacerlo gracias a Internet, algo que posiblemente ellos no puedan investigar por sí mismos.

Se puede evitar sentirse solo en la vejez en las residencias

Nadie mejor que nosotros conoce a sus familiares mayores, por lo que hay que mantenerlos vigilados para saber si están bien en todo momento. Si la soledad está comenzando a ser un problema, hay que buscar soluciones. Una de ellas podría ser pensar en una residencia. ¿Puede esto favorecer a evitar la soledad en la vejez? Sí, te contamos por qué.

Se hacen amigos

En las residencias siempre hay diversas personas con distintas personalidades, así que no es difícil encontrar alguien con quien encajar y fomentar una amistad. Por otro lado, en todo momento habrá personas a su alrededor con las que conversar o realizar actividades.

Se realizan actividades

Las actividades son una parte importante en las residencias. En Palau de Can Sunyer por ejemplo, tenemos diversas actividades diarias que se llevan a cabo en grupos, bien sea en el interior o al aire libre. Adaptamos estas a los gustos y necesidades de cada persona y son momentos ideales para estar en compañía.

Se forma una familia

Desayunar, comer y cenar juntos es parte del horario que nuestros mayores tienen en Palau de Can Sunyer. Para nosotros es importante que todos se sientan en casa, su casa, como una familia. Los tratamos de manera personalizada e intentamos crear un ambiente familiar que es ideal para evitar la soledad en la vejez.

Residencia no tiene por qué significar abandono; a veces es la mejor opción para llegar a donde nosotros no podemos. Puedes consultarnos cualquier duda que tengas antes de ingresar a esa persona que tanto quieres. Pero te prometemos que estará en buenas manos.

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