¿Qué pueden hacer los familiares por sus mayores?

familiares

¿Qué pueden hacer los familiares por sus mayores?

Cuando un ser querido tiene que ir a una residencia, muchos familiares se preguntan qué pueden hacer por él. Por esta razón, en este artículo queremos dar algunas claves para que puedan ayudar a sus mayores.

Familiares dependientes

En el caso de un familiar dependiente, lo primero que debemos tener en cuenta es su grado de dependencia. Cuando la dependencia es por falta de capacidades cognitivas, recibir visitas con frecuencia es conveniente. De esta manera, el familiar mantendrá una referencia visual de sus seres queridos. Está demostrado que en los casos de demencias este aspecto es fundamental para retrasar el deterioro cognitivo.

Si la dependencia es por motivos físicos, estas visitas se hacen igualmente necesarias. El problema del residente puede estar en la falta de referentes para relacionarse. Además, la falta de movilidad supone un problema para conocer otras personas. Por lo tanto, contar con la presencia frecuente de los seres queridos contribuirá al bienestar psicológico del residente.

En estos casos, el peso de las interacciones tiene que llevarlo la familia. Por ello, esto no significa que no haya que consultarle al interesado (sobre todo cuando tiene las capacidades cognitivas en buen estado), pero sí es una responsabilidad fundamental de los seres queridos.

Familiares autónomos

En el caso de los familiares que sí son autónomos, lo primero es que ellos expresen qué es lo que desean. La ventaja es que, si tenéis buena relación, podéis combinar distintas opciones.

Primero está la visita clásica. De esta forma, podéis aprovechar y acercaros con la familia para estar con vuestro ser querido, comer con él o dar un paseo por los exteriores de la residencia.

Ahora bien, el residente autónomo tiene la posibilidad de salir de la residencia cuando lo desee. Esto supone, por ejemplo, que puede ir a pasar el día con sus seres queridos si así lo desea o asistir a eventos de interés. Otra opción interesante es la de pasar fiestas señaladas en casa de la familia.

Aunque en ambos casos el papel de la familia para el bienestar del mayor es fundamental, aquí hay que partir del feedback que transmita el interesado. Por lo tanto, la última palabra siempre la tendrá nuestro ser querido.

Los beneficios de una residencia de la Tercera Edad

Las residencias de la Tercera Edad disponen de todos los servicios para nuestros mayores. Por lo tanto, esta es una de las mejores ayudas que les podemos prestar de entrada.

En primer lugar, estos centros disponen de psicólogos y animadores. Puedes mantener entrevistas personalizadas para conocer cuál es la evolución de tu ser querido y cómo puedes ayudarlo.

Por otra parte, las infraestructuras están concebidas como un lugar tranquilo y agradable. Enclavada en Montserrat, nuestra residencia cuenta con un marco paisajístico de gran valor y con todas las comodidades.

Si quieres que tus seres queridos estén cómodos o si tú mismo estás pensando en trasladarte a una residencia de la Tercera Edad, te animamos a que nos conozcas mejor. Finalmente, en Palau de Can Sunyer te podemos ayudar a que estés cómodo en esta etapa vital.

Artículos Relacionados