La atención psicológica en las residencias de mayores

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La atención psicológica en las residencias de mayores

La atención psicológica es fundamental en las residencias de mayores. Siempre es importante estar bien de ánimo, pero mucho más en la Tercera Edad. Un aspecto principal es saber desde el momento de la entrada cuál es la circunstancia de cada persona. A partir de ahí, nuestros servicios se adaptarán. En este artículo te explicamos brevemente cómo trabajan las residencias de mayores para que los internos mantengan la alegría de vivir.

La atención psicológica desde los protocolos de bienvenida

El primer elemento a tener en cuenta es ver en qué condiciones llega un interno a la residencia. En este aspecto, es fundamental discernir si es autónomo o no a nivel cognitivo. Evidentemente, en función de las circunstancias, se tomarán unas decisiones u otras. Hemos de decir que, hoy, cada perfil de residente es diferente y necesita una atención específica.

Si la persona no es autónoma, la atención psicológica que podemos realizar está encaminada a reducir el ritmo de la pérdida de facultades cognitivas. Esto es lo habitual en las demencias y nos corresponderá hacer un seguimiento de la evolución del residente. Si es posible, propondremos distintos ejercicios de estimulación cognitiva que permiten mantener el estado de la persona en óptimas condiciones. A la larga, este aspecto es fundamental.

En caso de que la persona sea autónoma, el paradigma cambia por completo. Cuando esto sucede, el primer aspecto a valorar es que el residente solo tiene que recibir esa atención en caso de que lo solicite. Esto no significa que no exista esa posibilidad, pero el principio que se impone es el de voluntariedad. No en vano, no hay que olvidar que tratamos con adultos a los que no queremos infantilizar. Si necesitas esta atención, estaremos a tu disposición cuando lo desees y si no, no será necesario.

Muchas veces, y sobre todo en los inicios, el residente necesita hablar y expresar sus sensaciones y sentimientos. En este caso, el equipo de psicólogos de una residencia realiza una función terapéutica, pero también de coaching. De lo que se trata, en definitiva, es de que los mayores que viven en nuestra residencia se sientan mejor. La Tercera Edad es una oportunidad para afrontar nuevos desafíos, no un retiro.

Qué ofrece una residencia para la Tercera Edad

En Palau Can Sunyer tenemos todo lo necesario para que las personas de la Tercera Edad se sientan como en casa. Además de amplias dotaciones, contamos con la posibilidad de residencia permanente o de Centro de Día. De esta forma, podremos adaptar la estancia a las circunstancias de cada caso particular. La Tercera Edad es un momento para hacer cosas, no necesariamente un retiro y en la residencia contamos con un equipo de especialistas y psicólogos.

Si eres una persona mayor que quiere ganar en comodidad o tienes un ser querido que necesite atención especial, te animamos a que contactes con nosotros. Estamos seguros de que podemos ayudar y somos un referente para aquellas personas que desean un envejecimiento activo o mejorar su calidad de vida.

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