La valoración cognitiva en las residencias.

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La valoración cognitiva en las residencias.

¿Qué podemos utilizar para valorar cognitivamente a las personas de edad avanzada residentes en un centro geriátrico?

Estamos viviendo un envejecimiento progresivo de la población, lo que nos obliga a mantener una actualización constante, no sólo de las patologías más comunes en la población geriátrica, sino también de la gran diversidad de manifestaciones clínicas que conllevan.

Los avances en los tratamientos sintomáticos en las demencias, evidencian la necesitad de hacer un diagnóstico precoz y preciso de los posibles síndromes degenerativos.

Ciertamente las residencias no son centros de diagnóstico, dado que no disponen ni de los recursos ni infraestructuras necesarias. Diagnóstico que debe fundamentarse en una valoración multidisciplinar, entre otros una valoración neuropsicológica y neurológica, pero también es imprescindible la utilización de pruebas complementarias como pueden ser analíticas específicas y pruebas de neuroimagen.

Los especialistas justifican el diagnóstico no sólo con el criterio clínico, sino también con la utilización de pruebas neuropsicométricas, que evalúan el grado de deterioro y posiciona al paciente en una categoría, según criterios poblacionales de edad, sexo y escolarización.

En las residencias, desgraciadamente estos recursos son limitados y poco accesibles, pero siempre se puede hacer uso de escalas que pueden ayudar a tener una guía, que en caso de duda pueden ser el eje vertebrador para una derivación hacia una unidad especializada en el diagnóstico de deterioro.

Directrices de la NINCDS-ADRDA (National Institute of Neurological and Communicative Disorders and Stroke and the Alzheimer ‘s Disease and Related Disorders Association) un referente en el campo de las demencias, recomiendan la utilización de instrumentos de cribado cognitivo, antes de una evaluación neuropsicológica extensa.

Los instrumentos de cribado mas conocidos y validados son, por consenso, entre otros:

  • Mini-Mental State Examination (MMSE) de Folstein
  • Mini Examen cognoscitivo (MEC) de Lobo y colaboradores
  • Test del Dibujo de Reloj (Clock Drawing Test – CDT)
  • Alzheimer Disease Assessment Scale – Cognitive (ADAS-Cog)
  • Mini-Cog de Borson
  • Memory Impairment Screen (MIS) de Buschke
  • Montreal Cognitive Assessment (MoCA) de Nasreddine
  • Seven Minute Screen (7MS) de Solomon
  • Syndrom Kurztest (SKT) de Erzigkeit
  • Short Portable Mental State Questionnaire (SPMSQ) de Pfeiffer
  • Global Deteroration Scale de Reisberg (GDS)

La utilización de estos instrumentos debe tener en cuenta las limitaciones propias de cada uno de ellos y, muy importante, en ningún caso extraer conclusiones específicas de estos instrumentos que sólo son de cribado, y que por lo tanto sólo aportan una pincelada de la estado general de las capacidades cognitivas de los usuarios, sin profundizar en cada una de ellas, ni aportar información desglosada. Hecho imprescindible para un correcto diagnóstico.

Es importante destacar que para poder conocer con profundidad el estado cognitivo general y el estado de cada una de las funciones que conforman la cognición, es necesaria una valoración neuropsicológica más exhaustiva realizada por especialistas en la materia.

En cualquier caso, si tienes dudas sobre el posible estado de deterioro de algún familiar contacta con especialistas en la materia, que con la utilización de instrumentos diseñados para tal efecto y con el juicio clínico fruto de la formación y experiencia, podrán resolver tus preguntas y en caso necesario emitir un diagnóstico.

David Serrano
Psicólogo y master en Psicogeriatria y Neuropsicología con más de 5 años de experiencia en valoración y diagnóstico de demencias