La vida social en las residencias de la Tercera Edad

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La vida social en las residencias de la Tercera Edad

La vida social es recomendable en todos los momentos de la vida y aún más en la Tercera Edad. Damos más detalles de cómo mantener la vida social en las residencias.

Posibilidades de vida social en las residencias de la Tercera Edad

Antes de nada, has de tener en cuenta que los profesionales de las residencias son conscientes de las situaciones que se dan. Por lo tanto, ya tienen unos protocolos de animación que favorecen el contacto entre personas afines.

Un ejemplo de lo que decimos es la organización de actividades comunes. Las salidas, las asambleas de cocina u otras alternativas redundan en esta idea. A la larga, se generan vínculos de forma natural entre los residentes.

Otra opción es la del tiempo libre. Es habitual que se jueguen partidas de cartasdominó u otros juegos. De esta manera, resultará más sencillo socializar y hacer amigos.

No obstante, hay dos aspectos importantes que nunca hay que olvidar. El primero, que la afinidad es algo natural y no se puede forzar de ninguna manera. Por otra parte, has de tener en cuenta que las circunstancias de cada residente son variadas en función de su nivel de autonomía.

¿Puedo mantener la vida social que tenía fuera de la residencia?

Por supuesto, y es fundamental que sepas que una residencia no te coarta tu libertad personal. Si estás en buenas condiciones y tienes capacidad de raciocinio, vas a poder salir cuando lo desees para visitar a tus amigos o familiares. Lo único que has de tener presente es que te pediremos que notifiques esta salida y que la hagas constar; fuera de ello, no tendrás ningún inconveniente.

Hoy es habitual que las personas mayores tengan una buena salud que les permite hacer cosas. Imagina que te apetece ir a visitar museos a Barcelona o, simplemente, tomarte una caña y unas tapas. Pues bien, todo esto lo puedes hacer sin demasiados problemas, habida cuenta que asumimos que las personas que residen son adultos que toman decisiones. Nuestro objetivo final es que la estancia te resulte confortable a la par que agradable.

Pongamos el ejemplo de que te apetece ir de comida o al fútbol. Has de saber que en ambos casos lo podrás hacer. En consecuencia, no tienes que vivir la entrada en una residencia como una pérdida sino, al contrario, como una oportunidad.

Conclusión

Finalmente, has de tener presente que en las residencias de la Tercera Edad dispondrás de todo lo necesario para tu bienestar físico y psicológico. Nunca es tarde para hacer vida social en las residencias de la Tercera y este entorno es ideal para mantener tus relaciones e incluso ampliarlas. Aunque hay aspectos que dependen del carácter de cada quien, no vas a tener problemas por falta de infraestructuras porque marcamos la diferencia para bien.

Si eres una persona mayor y quieres comodidad o tienes un ser querido que necesita atenciones especiales, no dudes en contactarnos. Estamos seguros de que os podemos ayudar garantizando una estancia tranquila y con todos los medios necesarios. Estamos a vuestro servicio en la Serra de Montserrat.

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